EL RINCÓN DE BRASIL

blog

Dos historias de Hábitos Atómicos, de James Clear


Hábitos Atómicos, de James Clear, es un clásico entre los libros de desarrollo personal que resalta la importancia que los hábitos tienen en nuestra vida.


Clear destaca, principalmente, dos cuestiones: la relevancia que tienen nuestros hábitos en el devenir de nuestros éxitos y cómo podemos introducir nuevos hábitos en nuestra rutina.


La calidad de nuestros hábitos condiciona la calidad de nuestra vida. Para Clear, la clave del éxito está en construir sistemas y rutinas eficaces y robustos, y no tanto en ponerse metas ambiciosas. Para vender un millón de euros al año, tendrás que hacer 10.000 llamadas de ventas y, para perder 10 kilos, tendrás que ir al gimnasio todos los días.


También detalla cómo haciendo nuestros hábitos más obvios, atractivos, fáciles y satisfactorios, podremos incluirlos más fácilmente en nuestro día a día.


Sin embargo, más allá de estos aprendizajes tal vez más evidentes, lo que realmente destaca de este ensayo son dos historias. Dos historias que llevan aparejados dos conceptos realmente interesantes.


La primera historia es la de Dave Brailsford. Brailsford, exciclista profesional, se incorporó a la Federación Británica de Ciclismo como consultor en 1998 e incorporó el innovador concepto de las ganancias marginales.


Este principio surgió de la idea de que, si subdivides y analizas todos los pequeños detalles relacionados con andar en bicicleta (técnica, aerodinámica, psicología, descanso, aerodinámica, dieta, etc.) y luego lo mejoras en un 1 %, obtendrás un aumento significativo cuando los juntas todos.




Siguiendo este método, Braislford llevó al equipo británico de ciclismo en pista a conseguir dos medallas de oro en los juegos olímpicos de Atenas de 2004, el mejor resultado del país desde 1908. Esto le valió para que la Reina Isabel II le nombrara MBE (Miembro de la Orden del Imperio Británico). Brailsford siguió aplicando su método y en los Juegos de Pekín 2008 los británicos obtuvieron 14 medallas, 8 de ellas de oro, y Dave ascendió a CBE, Comandante de la Orden del Imperio Británico.


El protagonista de la segunda historia es Jerry Uelsmann, profesor de la Universidad de Florida. El primer día de clase dividió a sus estudiantes de fotografía cinematográfica en dos grupos: una mitad de la clase compondría el grupo “cuantitativo” y la otra mitad el “cualitativo”. La nota del grupo cuantitativo se basaría únicamente en el número de fotografías que fueran capaces de entregar a lo largo del semestre, con un objetivo de 100. El grupo cualitativo solamente tendría que entregar una foto a final de curso, eso sí, intentando que fuera perfecta, y su nota dependería de la calidad de la misma.


El grupo cuantitativo se lanzó a realizar fotografías desde el primer día y fue mejorando su técnica poco a poco a lo largo del semestre. Mientras, el grupo cualitativo se pasó la mayor parte del semestre investigando sobre la composición que debía tener su fotografía perfecta. Para sorpresa de Uelsmann, al final del semestre, las fotografías del grupo cuantitativo resultaron muchísimo mejores que la de aquellos que solo tuvieron que entregar una fotografía perfecta.


Hábitos Atómicos es un libro clásico que nos enseñará, seguro, algo más que a incorporar hábitos en nuestra vida.